Diagnosis
Una diagnosis de demencia requiere una historia médica; examinación fÃsica, incluyendo una examinación neurológica y exámenes de laboratorio apropiados.
El tomar una historia médica completa, implica la colección de información acerca del primer acceso de la enfermedad, duración y progresión de sÃntomas; cualquier posibilidad de factores de riesgo de demencia, como la historia de este desorden u otras enfermedades neurológicas en la familia; historia de embolia cerebral; el uso de alcohol y de otras drogas (de receta o accesibles sin receta).
La Asociación Americana de PsiquiatrÃa ha establecido dos criterios aceptados generalmente, para obetener una diagnosis de demencia: (1) la erosión de memoria reciente y remota y (2) el impedimento de una o varias de las siguientes funciones:
Lenguage
El uso erróneo de palabras o la inhabilidad para recordar el uso correcto de palabras (i.e. afasia)
Actividad Motora
La inhabilidad para ejecutar actividades motoras aún cuando la habilidad fÃsica permanece intacta (i.e. apraxia)
Reconocimiento
La inhabilidad de reconocer objetos, aún cuando la función sensorial permanece intacta (i.e. agnosia)
Función Ejecutiva
La inhabilidad de planear, organizar, persar abstractamente.
Frecuentemente los sÃntomas se desarrollan gradualmente y muestran un deterioro progresivo en función.
Diagnosis Diferencial
Delirio El médico debe distinguir entre delirio y demencia. El Delirio es un disturbio mental agudo transitorio, el cual se manifiesta con la desorganización de pensamiento y la disminución en la habilidad de prestar atención al mundo externo. El delirio es frecuentemente causado por una enfermedad infecciosa, tumor cerebral, envejecimiento, intoxicación o supresión de droga o alcohol, ataque convulsivo, traumatismo del cráneo y desórdenes metabólicos. Es importante tratar prontamente las condiciones subyacentes, puesto que estas pueden causar la muerte o pueden ser progresivas al no recibir tratamiento. Los sÃntomas del delirio incluyen lo siquiente:
•           Desorientación en cuanto a persona, lugar y tiempo.
•           Deterioro de la memoria.
•           Reducción del nivel de consciencia.
Exámenes Neuropsicológicos son administrados para estimar dificultades en la extensión de atención, percepción, memoria, habilidad para resolver problemas, destreza social y de lenguage. Resultados de estos exámanes pueden proveer guÃas diagnósticas.
Exámenes de Sangre pueden ser ordenados, si la historia y la examinación fÃsica indican una condición infecciosa metabólica o tóxica. Los resultados ayudan al médico a desechar la existencia de Alzheimer y le ayuda a determinar un plan de tratamiento efectivo.
•           Niveles de B12, folate, thiamine (deficiencia de vitaminas)          Â
•           Glucosa sanguÃnea (hipglicemia)
•           Conteo sanguÃneo (anemia)
•           Protocolo toxicológico (toxicidad de droga)
•           Electrólito (hipercalcemia, hipermagnamesia, hipernatremia)
•           Función del hÃgado (enfermedad del hÃgado)
•           Punción Lumbar (hidrocéfalo de presión normal, encefalitis, meningitis)
•           Función de la Tiroides (hipotiroidismo)
•           VDRLT (infección de sÃfilis y SIDA)
Un análisis del DNA en la muestra de sangre puede revelar el gene ApoE4, el cual se encuentra en más o menos un tercio de pacientes con la enfermedad de Alzheimer.
ElectroencefalografÃa  (EEG) es un gráfico descriptivo de la actividad eléctrica desarrollada en el cerebro. Algunos desórdenes del sistema nervioso central causan cambios distintivos en la actividad eléctrica del cerebro. Generalmente la enfermedad de Alzheimer revela una actividad "lenta".
Un EEG puede ayudar a distinguir a un paciente que está severamente deprimido o delirante, quien muestra actividad eléctrica del cerebro normal, a la de un paciente que padece de una enfermedad neurológica degenerativa.
Exámenes de Imágenes (escán de MRI o escán de PET) pueden detectar cambios estructurales o fÃsicos en el cerebro, causados por embolia, coágulo sanguÃneo, tumores, traumatismo del cráneo, o hidrocéfalo.